En medio de la etapa más explosiva hasta el momento del Tour de France Femmes , la quinta etapa, entre Mâcon y Belleville-en-Beaujolais, ofreció escenas de puro caos: grupos desintegrados, atletas dispersas e incluso vehículos involucrados en los inesperados sucesos a lo largo de los 160 km del recorrido. En el centro del episodio más curioso del día se encontraba Noemi Rüegg , la excampeona suiza, quien fue literalmente golpeada y derribada por una bicicleta de asistencia neutral de Shimano .
Rüegg formó parte de una escapada inicial de 19 atletas, pero fue gradualmente descolgado por los escaladores más fuertes, alcanzado por el pelotón y finalmente superado por el pequeño grupo de favoritos, liderado por Demi Vollering , justo cerca de la cima del Col de Durbize.
Las imágenes de televisión muestran claramente la secuencia fatídica: al acercarse a la meta de montaña (QOM) en la cima del ascenso, Rüegg miró por encima de su hombro derecho, presumiblemente buscando a su capitana Cédrine Kerbaol , que también se estaba quedando atrás del vertiginoso ritmo de la neerlandesa. En ese preciso instante, al volver a colocar la mano derecha en el manillar, su bicicleta viró ligeramente a la izquierda, interceptando la bicicleta Shimano neutra que venía por detrás para adelantarla.
La colisión era inevitable: la bicicleta de Rüegg cayó al suelo, pero la ciclista suiza demostró excelentes reflejos, logrando extender un brazo y una pierna para amortiguar la caída. Afortunadamente, se subió a su bicicleta casi de inmediato, incluso antes de llegar a la cima de la subida, y al parecer no sufrió consecuencias físicas importantes.
Poco después del accidente, se vio a Rüegg descendiendo junto a su capitán, Kerbaol, en un pequeño grupo que también incluía a la vigente campeona , Pauline Ferrand-Prévot , quien también se había quedado rezagada ante el ritmo frenético impuesto por Vollering y su equipo FDJ-SUEZ . Este detalle podría resultar útil para quienes siguen la dinámica de los equipos desde una perspectiva de ciclismo de fantasía: si Ferrand-Prévot ya está teniendo dificultades en esta etapa de la carrera, podría no ser la opción más segura para liderar la clasificación general en las próximas etapas de montaña.
Cabe destacar que este Tour de France Femmes marca el regreso de Rüegg a la competición tras la grave lesión que sufrió en la Vuelta Femenina en mayo, cuando una aparatosa caída le fracturó la escápula. A pesar del susto de hoy, su regreso parece ir bien, y la ciclista ha demostrado reflejos rápidos y una buena condición física para afrontar lo inesperado.